Estoy parada, mira, detenida, ida, sin medida poseída por el veneno de esta cruel mordida, herida,
y creo no estar muy segura de lo que es correcto, digo, no sé que pasó, mi lógica trastornó y en mi contra se volvió cómo un tormento constante que me sacude por detrás y por delante
a la demencia sigo haciéndole el aguante.
morir pero respirar, llevar vida de vegetal, ir a buscar felicidad, a un manual de autoayuda.
A NADIE
Si a nadie le importa lo que yo hago, si que me quedo o si me voy.
Si a nadie le importa lo que pienso y aunque lo intento sola estoy a nadie dedico estás palabras
sin enojo, sin rencor.
De nadie voy a despedirme
Bueno nadie, chau adios!
sábado, 28 de agosto de 2010
Una tortura que en mi mente se vuelve demente
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